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EL TRAM DE BARCELONA, UN SISTEMA DE TRANSPORTE QUE APUESTA POR EL MEDIO AMBIENTE

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El pasado mes de julio nuestra sección Makinando en medio ambiente, tuvo la oportunidad de visitar algunas ciudades de Europa y de tal forma para la presente edición les traemos un artículo sobre el tranvía de Barcelona (TRAM), el cual se constituye en un ejemplo mundial además de ser vanguardista, eficiente y seguro, genera alrededor de él un entorno urbano afable, incluyente, agradable y respetuoso del medio ambiente.

TRAM es un medio de transporte público, sostenible, moderno y ecológico que ayuda a mejorar la calidad de vida de los habitantes. La construcción de la línea férrea implicó una monumental renovación urbanística de más de 300.000 metros cuadrados sobre el trazado. Es interesante observar como el TRAM se construyó en diferentes espacios sin necesidad de aislamientos o separaciones especiales, incluso sobre vías existentes sin suprimir las mismas, así como la incorporación del entorno natural pues en ciertas zonas observamos como el césped crece sobre la zona férrea suavizando y armonizando el paisaje.

Entre otras muchas particularidades el TRAM corresponde a un metro ligero que presenta una demanda anual de 19.4 millones de pasajeros, de 16 kilómetros de longitud en superficie (no subterráneo), de bajo costo, cuyas posibilidades de construcción se dieron con gran facilidad y que permite la conectividad y movilidad entre los municipios cercanos a la ciudad de Barcelona.

Es sostenible en el sentido que para la operación requiere únicamente un 40% del consumo total de energía de todos los medios de transporte, sumado a que no genera contaminación ni ruido debido a que funciona con electricidad, además ocupa menos espacio público que otros medios de transporte adicionado a que los motores de los tranvías al frenar generan energía que es aprovechada para otros tranvías, consiguiendo de este modo que su consumo sea muy reducido.

Sus principios de diseño están fundamentados en pilares como la incorporación de personas con movilidad reducida, el adulto mayor y la ecomovilidad (uso de la cicla y coches de niño), lo que se traduce en el incremento de la peatonalización y con ello el aumento y fortalecimiento del comercio. Otras dimensiones del ser humano que aporta el TRAM son la generación de espacios de distracción, entretenimiento, deporte, compartir en familia, descanso, etc.

Un aspecto importante a mencionar es la seguridad pues es un sistema guiado con unas condiciones especiales de frenado y visibilidad que lo posicionan en el medio de transporte urbano de superficie más seguro que existe.

Tan buen funcionamiento se debe en gran parte a la educación y sensibilización social desde la temprana edad, con el fin de concientización en aspectos como la movilidad, el civismo y el medio ambiente a través del estímulo para fortalecer actitudes responsables atacando de frente al vandalismo y velando por el buen uso y la conservación en general de toda la infraestructura pública de la ciudad.

Así las cosas, Barcelona cuenta con un sistema de transporte de los mejores del mundo por su eficiencia, respeto por el medio ambiente y función social, el cual lo componen tres tipos de metro: el tren de cercanías, el subterráneo y el TRAM, todas ellas con una función distinta y debidamente zonificado (ningún sistema reemplaza al otro). Y finalmente, una amplia red de autobuses urbanos e interurbanos completa el envidiable esquema de transporte público de la ciudad Condal.

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Con Ricardo Henao

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