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CEMEX:SOLUCIONES PARA CONSTRUCCIÓN DE VIVIENDA

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CEMEX, la multinacional de origen mexicano líder en la producción de cementos y concretos, busca seguir consolidando su presencia en Colombia –está presente desde 1996– más allá de ser un proveedor de materiales ofreciendo soluciones para la construcción de vivienda, en este caso de interés social, en asocio con empresas del sector. Uno de esos proyectos es la construcción de 84 viviendas que conformarán la Urbanización Catalina Muñoz para los damnificados por el invierno en Soacha. En esta y otras obras CEMEX participa con materiales o con mano de obra con clientes apoyando la gestión de ingeniería en cada sitio.

El método empleado por CEMEX de sistemas industrializados favorece los procesos donde hay un volumen alto de viviendas a ser construidas sobre un solo terreno. “Al hacer 1.000, 2.000, 10.000 o 300.000 viviendas buscamos procesos que sean continuos y nos entreguen una vivienda diaria, ese es el fin”, expresó Esteban Ruiz Benoit, Director de Infraestructura y Vivienda de Cemex. Inicialmente se trabaja con las terracerías acomodando la tierra, que toma aproximadamente de 20 a 25 días, una vez están listas se inicia la fase de instalación de las formaletas para hacer las cimentaciones de cada vivienda. “Hacemos todo el proceso de instalación ahogada dentro de la cimentación como son la parte hidráulica, eléctrica y sanitaria que queda en el concreto y posterior a eso colocamos la cimbra, que en este caso es la formaleta en muros y lozas, partimos a descimbrar el mismo día o al día siguiente y nos queda una vivienda en su totalidad construida en obra negra tanto los muros interiores como los muros exteriores”, explicó Ruiz Benoit.

Este procedimiento permite controlar las fases de construcción de cada vivienda lo que agiliza la entrega de las mismas. En promedio la edificación de una casa tarda 20 días, siete para la estructura en obra negra, desde las terracerías hasta el descimbrado de la formaleta y 13 días dedicados a los acabados de la vivienda, como son jardines, banquetas, guarniciones o andenes y pavimen¬tación. “Estamos hablando que en 20 días podríamos empezar a entregar las primeras viviendas, a partir de los 20 una casa. Ya que el proceso es industriadías cada día que pase entregaremos lizado construimos un mayor número de viviendas en menor tiempo”, agregó el ingeniero.

Uno de los factores que beneficia la rápida construcción y entrega de las casas es la utilización de formaletas (moldes) de plástico, un sistema que ya se usa en México y China, pero que en Colombia da sus últimos pasos con este proyecto de 84 viviendas. La principal ventaja que tiene la formalenta de plástico es que es liviana y fácil de armar, por lo que requiere menos personal para su manejo e instalación de los concretos. Frente a los sistemas tradicionales de ladrillo o bloque, el de la formaleta plástica destaca por su uniformidad, que redunda en mejor que llegan de varios proveedores y en consecuencia con dimensiones y resiscalidad. A diferencia de los bloques tencias variadas, con este procedimiento el concreto proviene de una sola fuente con las características definidas por lo que lozas, muros y columnas se montan como un solo elemento.

Otras de las ventajas son la producción en serie tanto de las ventanas como de los marcos de las puertas (entre 1.000 y 3.000) sobre los que se tiene un estricto control del tamaño de los mismos. Esto no era posible cuando se trabaja con ladrillos o bloques porque las dimensiones varían de casa a casa incluso construidas con los mismos planos, lo que implica que los instaladores tengan que medir cada ventana y puerta para que encaje. El otro tema es la utilización de los concretos especiales adecuándolos al clima de cada sitio de construcción. “Con estos materiales podemos ubicar en la parte superior lozas verdes y eso nos ayuda a refrescar la vivienda en lugares calientes reduciendo hasta 4C en el interior de una casa”, señaló Ruiz Benoit.

La construcción con el método de en¬cofrados (formaletas) obedece no sólo a un tema de negocios sino también a las políticas de responsabilidad social de CEMEX. Este modo de trabajo constructivo obedece a un compromiso adquirido por la compañía de entregar en cortos periodos de tiempo viviendas de calidad a la población más necesi¬tada. “Ellos tienen unos subsidios que el Gobierno les da, por eso nosotros consideramos que la construcción tiene que ser muy rápida. Si este proceso nos lleva 22 días para entregar viviendas terminadas mientras que el método tradicional se lleva de dos y medio hasta cuatro meses, cuando hablamos de vivienda social que es lo que más necesita este país creo que este procedimiento es muy eficiente y va a crecer mucho en Colombia”, dijo el ingeniero.

En el aspecto financiero los beneficios de este sistema son la durabilidad y la seguridad del material así como la rentabilidad para las constructoras y economía para quienes deseen adqui¬rir las casas. Construir mayor número de viviendas en menor tiempo para los desarrolladores de vivienda en el país redunda en una reducción con¬siderable de costos, no por cada casa, sino en el financiamiento del proyectototal, gracias al menor tiempo de construcción, menos personal y tiempos de entrega cortos.

La formaleta (encofrado) ha evolucionado desde los años noventas pero se empezó a utilizar masivamente por parte de CEMEX desde el año 2000. En sus inicios era un material difícil de armar, pero el trabajo conjunto con las fábricas que producían estas formaletas se desarrollaron equipamientos y mecanismos para ensamblarlas, se redujeron el número de piezas especiales y el número de elementos para unir las formaletas.

El proceso evolutivo también se dio en el cambio de los materiales con los que se construían pasando del metal, después madera y luego aluminio hasta llegar al plástico que es el que actualmente se usa por su durabilidad, economía y levedad. Lo curioso es que el sistema de formaletas se desarrolló en Colombia gracias a la empresa FORSA, que tiene presencia con plantas en México y Uruguay. “Con ellos estuvimos trabajando todo el tiempo las formaletas de aluminio que nos dan una rentabilidad de 1.500 usos por casas o por molde. En México se construyen alrededor de 1.000.000 de viviendas al año y de las cuales un buen porcentaje se hacen con este sistema y la formaleta la usan tanto para viviendas de un solo nivel como para viviendas verticales de 2, 4, ó 6 niveles, mientras que en Colombia se hacen edificios mucho mayores de 18, 28, 30 niveles donde el sistema funciona muy bien”, agregó Esteban Ruiz Benoit.

Construyendo y haciendo escuela

En la actualidad CEMEX está vincu¬lando personas a la primera escuela de molderos en la ciudad de Bogotá. El objetivo es trasladarles la técnica y la experiencia a este grupo creciente de molderos para que puedan traba¬jar en estos proyectos de desarrollo de vivienda con altos estándares de calidad, de eficiencia y seguridad. “Cuando capacitas a una persona en este tipo de sistema, que es más rápido y económico con respecto al método tradicional, gana más y tiene mayo¬res ingresos y eso conlleva a tener un crecimiento de la clase social dentro de esas comunidades”, concluyó.

Gracias a este y otros proyectos de a lo largo de estos meses CEMEX quiere fortalecer su imagen en Colombia no sólo como proveedor de materiales sino también como una empresa que apoya a sus clientes, a la sociedad y que ofrece soluciones que contribuyen al desarrollo del país, brindando bienestar a las personas. construcción que se irán desarrollando.

Los gestores del proyecto

La obra en la cual CEMEX se involucró como donante y además como ejecutor de la parte constructiva surgió de la iniciativa de la Fundación Catalina Muñoz junto a la Casa Editorial El Tiempo para reubicar a familias damnificadas por el invierno. Hoy, ese trabajo conjunto le permitirá a 84 familias tener una vivien-da a finales de septiembre después de un proceso que empezó el 31 de octubre de 2010 cuando una avalancha generada por la primera ola invernal afectó a más de 100 familias en los barrios Loma Linda y La Capilla de Soacha. “El primer medio en cubrir esta tragedia fue El Tiempo, al día siguiente se hablaba en los otros medios de lo que había sucedido en Loma Linda y La Capilla. Como el 1 de noviembre me llamaron de la Casa Editorial para preguntarme que podíamos hacer para ayudar a es¬tas familias”, comenta Gohard Giraldo, Director General de la fundación.

De esta manera la Fundación Catalina Muñoz, que trabaja desde hace ocho años, y El Tiempo iniciaron una campaña que se llamó ‘Que el invierno te caliente el alma’ desde noviembre del 2010 hasta febrero del año pasado cuando lograron recaudar aproximadamente $200 millones con aportes de personas que se vincularon voluntaria¬mente. Posteriormente participaron CE¬MEX, y otras empresas grandes como Oxy y Terpel, con aportes de dinero, Findeter colaboró con la estructuración técnica del proyecto, además Cafam y Fonvivienda aportaron recursos y subsidios para las familias afectadas.

La selección de familias siguió unos criterios básicos: que fueran damnificadas por el invierno, conformadas por más de una persona, con niños menores de 12 años, personas con discapacidad, con personas de la ter-cera edad, en hacinamiento crítico y que estuvieran censadas. “Iniciamos el proyecto en 2011 y en este momento ya nos encontramos en la etapa final. Están las 84 casas construidas, estaya nos encontramos en la etapa final. mos haciendo labores de urbanismo y tenemos las 84 familias seleccionadas para asignarles las viviendas, que esperamos entregar a finales de septiembre o inicios de octubre”, agrega Giraldo. “A Cemex los invitamos el año pasado a participar en el proyecto porque necesitábamos de alguien que supiera más del tema constructivo, teníamos la estructuración técnica del proyecto, teníamos el presupuesto pero no sabíamos hacer lo relacionado con estudio de suelos y la parte topográfica. El Presidente de la empresa se animó con la idea y CEMEX además de ser ejecutor del proyecto también fue do¬nante aportando recursos importantes”, señala el director de la fundación.

García también comenta que esta iniciativa y la campaña fue una manera de solidarizarse con las familias que lo perdieron todo tras la noche de la avalancha. “Fue impactante la situación que estaban viviendo, nosotros visitamos el barrio y lo que veíamos era como cuando hay un terremoto que se abre la tierra se caen las casas y no queda nada. Con la campaña logramos que personas y empresas apoyaran con recursos a estas familias y junto al trabajo de nuestros voluntarios logramos hacer esta urbanización que se llama Catalina Muñoz”, concluyó.

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Con Ricardo Henao

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