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AVANCES DE LA SEGURIDAD EN LA OPERACIÓN DE TÚNELES

Grandes Proyectos

Cuando se habla de obras subterráneas y túneles uno de los primeros factores que se tiene en cuenta es de la seguridad, tanto durante el proceso constructivo como cuando ha finalizado y entra en operación. En los últimos años se ha trabajado incansablemente para establecer una normativa en Europa que determine unos requisitos mínimos para la seguridad en los túneles para evitar tragedias como las que se presentaron entre 1999 y 2001 por cuenta de colisiones e incendios.

El objetivo es garantizar un mínimo de seguridad a los usuarios de los túneles en carretera mediante el control y prevención de situaciones de riesgo así como la rápida respuesta en caso de una eventualidad. Para que esto funcione de manera ideal hay que tener en cuenta cuatro factores: la infraestructura e instalaciones, donde se incluyen el diseño del túnel y el equipamiento de seguridad; la gestión del tráfico y de los incidentes; los usuarios y sus vehículos contando con información para tener control de los mismos y finalmente los servicios de emergencia, donde está la capacitación y formación de los mismos y la comunicación que debe existir con las autoridades.

Esa gestión de la seguridad en la operación de los túneles actúan cuatro agentes que son la autoridad administrativa que es la que hace cumplir la normativa, establece las medidas para reducir los riesgos, y cierra el túnel de ser necesario. Otro actor es el organismo, ya sea público o privado, que se encarga de la gestión del túnel, un organismo que realiza inspecciones, evaluaciones y pruebas periódicamente y por último el responsable de la seguridad evalúa las condiciones de seguridad, define los planes de emergencia y capacita al personal.

Para esto se ha establecido una tipología de los túneles a través de su volumen de tráfico y cual es el equipamiento mínimo de seguridad con el que debe contar. En ese sentido existen túneles urbanos, interurbanos, direccionales y bidireccionales que irán aumentando sus requerimientos básicos conforme su longitud sea más larga ya que la tipología establece túneles desde 200 metros hasta más de 1000 metros y con un índice que mide la intensidad media diaria de vehículos (IMD).

Los túneles más pequeños requerirán entonces de una iluminación normal, señalización y equipamiento de emergencia. Los que están entre 200 y 500 metros requerirán aparte de lo anterior opacímetros, puestos de emergencia, semáforos exteriores, iluminación de seguridad, sistema de iluminación ininterrumpida (en el caso de los bidireccionales) y extintores.

Para los túneles desde 500 hasta más de 1.000 metros se necesita de un equipamiento superior como barreras exteriores, una red de hidrantes, sistema de radiocomunicación y mensajería con los servicios de emergencia, paneles de señalización variable, ventilación, generadores de emergencia, un centro de control y un sistema de detección automática de incidentes, entre otros.

En Colombia fueron analizados bajo estos parámetros los túneles de Daza, Sumapaz e Hidrosogamoso. El primero mide 1708 metros es interurbano, bidireccional con un carril por sentido y circulan 290 vehículos cada hora. El segundo es un túnel interurbano unidireccional de dos carriles que tiene casi 4 Km de longitud y por el cual transitan1716 vehículos cada hora.

Para un escenario como el colombiano serían de gran utilidad elementos de seguridad en los túneles como el detector automático de incidentes, estaciones remotas y radares por tramos. El detector automático de incidentes (DAI) es un sistema autónomo e inteligente que envía una señal de alarma al notar alguna anormalidad como un vehículo detenido, un peatón, un contrasentido, pérdida de visibilidad dentro del túnel, o demasiada ocupación.

Los radares por tramos servirían para detectar a infractores que excedan los límites de velocidad dentro de los túneles, a través de una fotografía de la placa enviada a una base de datos donde se puede determinar si el ciudadano ya ha cometido faltas de este tipo e incluso su ayuda va más allá del tráfico porque permitiría identificar a alguien que huye por otros motivos. El radar por tramos tiene ventajas tales como que mide en un sector más amplio al punto de control (en el país está la costumbre de desacelerar sólo al paso por el punto de control para evitar la multa), es automático y por su velocidad de captura puede registrar placas de autos que ruedan hasta a 200 Km/h.

Esto debe estar sistematizado en un centro de control el cual debe prestar servicio todo el año, todo el día, contar con operadores calificados para que actúen efectivamente en casos de emergencia, debe monitorizar todos los dispositivos instalados además de coordinar el mantenimiento y trabajos correctivos y preventivos en varios túneles cerca de su zona de influencia ya que un centro de control por cada túnel resultaría muy costoso. De esta manera se aumenta la seguridad, hay mayor eficacia entre las autoridades y organismos de control (Policía, Emergencias).

Colombia está actualmente en una fase de creación de una normativa equivalente a la normativa Europea para atender el creciente desarrollo de túneles carreteros por todo el país. También hay que señalar que hay equipamientos que aún siendo solo requeridos para túneles de mas de 1000 metros son recomendables instalar en nuestros túneles debido a las condiciones geográficas y de flujo vehicular. Finalmente es importante que se establezca un contrato de mantenimiento que garantice la correcta funcionalidad de los elementos de seguridad por el beneficio de los usuarios.

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Con Ricardo Henao

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