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MAQUINARIA JCB

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Todos los días a las 5:30 a.m., la alarma del reloj suena para avisarle a Nelson Emilio Sánchez que debe levantarse para ir a su trabajo. Cuando se despierta lo primero que hace es orar para agradecerle a Dios por sus bendiciones, una de ellas, su trabajo.

“Le agradezco porque me da un día más de vida, mi madre, mi padre, mis hijos, le pido que el día que me da de vida me lo premie con mucha tranquilidad, paz y armonía con las personas que me rodean y que me proteja con el manto de su poder para que no me pase nada en el trabajo”, dice Sánchez. Este hombre de 46 años, nacido en Fusagasugá, casado y padre de dos hijos mayores de edad trabaja como operador de una excavadora de orugas, más exactamente con el modelo JS330 de la marca JCB, una de las máquinas Maquinaria JCB de trabajo pesado más poderosas e imponentes que hay en el país. La excavadora que usa actualmente Nelson es del año 2008, acumula una buena cantidad de horas de trabajo (7 diarias) y luce como si estuviera nueva.

“El trabajo con la JCB es excelente por la versatilidad que tiene, la fuerza, la capacidad y que es muy rápida a comparación de otras máquinas. Me gusta porque en la cabina tiene su radiecito, aire acondicionado, como si fuera un avión, la silla es neumática y uno trabaja muy descansado”, comenta el operador. De su casa en Chía le toma 20 minutos llegar a su sitio de trabajo, una cantera en la que están haciendo una recuperación pues allí se hará una aula ecológica. Todo el material suelto se está sacando para hacer unos patios. Próximamente Nelson y la excavadora JCB subirán un poco más la montaña para hacer unas terrazas y taludes que sostendrán el terreno. Allí en la cantera, temprano en la mañana, el hombre hace un procedimiento de revisión de la máquina. “Requiere mucho manejo, primero se revisa antes de prenderla, le chequea fulles de los aceites de motor e hidráulico, el agua y darle su precalentamiento. Como esta máquina es electrónica tiene su precalentamiento automático, uno lo único que hace es darle inicio, como tiene un tablero digital va mostrando cuando sube la temperatura e indica cuando se puede empezar a trabajarla”, explica Sánchez.

No es fácil operar una máquina de esta magnitud (pesa 33 ton) incluso es considerado un trabajo riesgoso. “En este sitio solo manejo yo esa máquina, es una cuestión muy delicada porque es un equipo que vale varios millones de pesos y una persona inexperta puede dañarle cualquier elemento o arriesgar su vida operando el equipo”, señala Nelson. “Aquí el riesgo es diario, uno tiene que conocer el terreno y saber si le aguanta, que no se vaya a dar un derrumbe, ahí es donde tiene uno que estar muy pendiente, no confiarse nunca”, agrega. Personas como Nelson reciben regularmente capacitaciones en seguridad industrial y cuidado de la maquinaria por parte de las empresas en las que trabajan e incluso de los distribuidores de las máquinas como en el caso de Derco, que es el representante oficial de los equipos JCB. No obstante, el manejo y operación dice el operador que se van dando con la experiencia que se adquiere día a día en los años de trabajo.

Y de esos Nelson tiene bastantes, ya son 25 años, pues empezó a operar maquinaria pesada desde los 21. Su experiencia –inicio a los 18 años como ayudante y fue animándose a operar maquinaria con el paso de los años– lo ha llevado por todo el país trabajando en diferentes partes como petroleras, aeropuertos y canteras como en la que está actualmente, haciendo parte de proyectos de construcción como una pista de bicicrós para el Panamericano de la especialidad y el montaje de la red de fibra óptica desde Fundación hasta San Alberto.

“La experiencia más difícil fue en el Valle de Cauca trabajando para una petrolera que se llamaba Tito Marcelo que hacia mantenimiento a los oleoductos de allá. Tocaba trabajar sobre un terreno que era mayormente piedra caliza, y ese material es muy liso. Teníamos que tener las máquinas ‘winchadas’ con un bulldozer arriba para que sostuviera la maquinaria para que no se fuera al vacío”.

El horario de trabajo en la cantera es de lunes a viernes de 7 am a 12 m y de 1:30 pm a 5:30 pm. Mientras que las volquetas van y vuelven Nelson Emilio acopla el material y carga cada una de ellas en un tiempo promedio de 15 minutos. Reconoce que es gracias a la versatilidad de la máquina JCB, y a su rapidez y capacidad, que su trabajo es mucho más descansado y eficiente. Tanto así, que cuando termina su jornada laboral se va caminando desde la cantera hasta le empresa, firma la ficha de salida y continúa con rumbo a su casa. Allá se baña y dedica el resto del día a compartir momentos con su esposa y sus hijos.-“Los fines de semana me voy a montar bicicleta por estos lados o sino me voy a visitar a mi mamá que vive en Fusagasugá. Vengo a montar al sitio donde trabajo porque esto es MP prácticamente un parque, todavía tiene muchas zonas verdes y aire limpio”, concluye el operador.

Posventa Derco

La maquinaria JCB es de origen inglés y goza mundialmente de un amplio reconocimiento por la calidad y durabilidad de sus equipos enfocados en trabajo pesado. En el país, Derco de Colombia es el representante oficial de la marca a nivel de ventas de unidades nuevas así como en el servicio posventa.

El servicio posventa es uno de los aspectos en los que más ha trabajado Derco para fortalecer su vínculo con los clientes. La atención y el mantenimiento de equipos como la excavadora JS330 se hace in situ. Para eso el representante cuenta con personal altamente calificado y carros taller distribuidos por todo el país. Sumado a esto Derco cuenta con un amplio stock de repuestos. “Pensamos siempre en atender las necesidades de nuestros clientes en cualquier parte del país en todo momento”, señala el ingeniero Alejandro Cuesta.

El funcionario también agrega que la empresa cuenta con novedosos sistemas satelitales para monitorear sus equipos. Por medio de este mecanismo los encargados registran tanto los sitios de ubicación de la máquina, las horas de operación, las fallas tanto mecánicas y eléctricas que presenten las máquinas. “Esto nos permite tener un diagnóstico acertado antes de revisar el equipo de manera presencial. Para mejorar los tiempos y ahorrar costos”, concluye.

Derco cuenta con una amplia red de concesionarios, con sitios de atención en Bogotá, sede principal de la empresa, y presencia en Medellín, Jumbo y en la Costa Atlántica tiene concesión con otra compañía para tener la mayor cobertura.

PODCAST

Con Ricardo Henao

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