OBRAS PARA UN RÍO MAGDALENA NAVEGABLE

Las obras adjudicadas por $2,5 billones con las que se busca recuperar la navegabilidad por el río Magdalena, las 24 horas del día y durante los 365 días del año, es uno de los proyectos más ambiciosos del actual gobierno del presidente Juan Manuel Santos. La licitación la ganó el consorcio Navelena, integrado por la brasilera Odebrecht con el 87% y Valorcon, con el 13% restante.

Esta mega obra busca ser el eje de un verdadero transporte intermodal para el transporte de carga, que utilice unos tramos por carretera y otros por el río, y de esa manera se beneficien los dueños de la carga con unos menores costos para llegar a los mercados del exterior, incrementando la productividad del país.

“El río no solo genera ventajas de costos para el productor, sino que también demanda menos construcción de vías para Colombia, con lo cual la geografía se impactará menos, ambientalmente es mucho más favorable porque genera menos gases de efectos contaminantes, produce mucho menos accidentalidad (prácticamente en el río no hay accidentalidad causante de muertes), libera cargas que al ser movilizadas por el río descongestionan las carreteras colombianas, convirtiéndolo en un proyecto multipropósito con múltiples ventajas para el país que verá los beneficios a partir del inicio de estas actividades contratadas”, afirma Augusto García, director de Cormagdalena, sobre el impacto positivo que tendrá en la práctica esta mega obra.

Nueve grupos empresariales conformados por 27 empresas se presentaron para el proyecto de navegabilidad del río Magdalena, de estos precalificaron 3 con los que Cormagdalena trabajó un año mediante una figura que bautizaron el diálogo competitivo que establece la ley, que es la posibilidad de dialogar con el contratista para ver cómo se puede mejorar el proyecto. De hecho, de esos diálogos hubo varios cambios que sufrió el proyecto sobre todo en la distribución de los riesgos que están incorporados en el contrato.

Al final, de esos tres fue seleccionado Odebretch. “Lo más importante para haber contratado este proyecto fue que por primera vez en la historia desde que Bolívar quería hacer navegable el río hubo una combinación de factores que fueron: un estudio fase 3 que tenía Cormagdalena sobre las obras a construir, los recursos suficientes para financiar esas obras -que son las vigencias futuras que aprobó el Ministerio de Hacienda por $2.3 billones más los recursos incorporados por los departamentos por regalías, que en total suman $2.5 billones-, y un contratista seleccionado bajo un proceso como el que estructuramos”, resalta Augusto García.

Con esta obra se habilitarán en total 908 kilómetros del río Magdalena desde Puerto Salgar hasta Barranquilla, y en un año, antes de terminar el 2015, estará completamente habilitado el tramo de 650 kilómetros de infraestructura de transporte entre Barranquilla – Cartagena y Barrancabermeja. El proyecto contempla la construcción de más de 160 obras civiles de encauzamiento entre Puerto Salgar y Barrancabermeja y su operación y mantenimiento desde Puerto Salgar hasta Barranquilla.

Además, a lo largo de ese trayecto ya se están construyendo algunos de los puertos previstos como el de Gamarra (kilómetro 470) en el departamento del Cesar, un puerto de combustibles en el municipio de La Gloria, y así mismo en Tamalameque la empresa Argos conjuntamente con su socio -el Grupo Echavarria- y Conpas, están promoviendo la habilitación del puerto que tuvieron en una época en ese municipio. “Nosotros hoy ya tenemos anunciados y en ejecución proyectos de inversión en puertos por una suma igual a la que el gobierno va a invertir en el río, es decir por 1.700 millones de dólares, y eso nos complace mucho porque nos permite evidenciar el éxito
de este proyecto con recursos públicos que traen como consecuencia inversión privada”, agrega Augusto García.

Obras para el río
Desde hace dos años atrás se comenzó un proceso muy complejo de estructuración, de negociación con el gobierno, particularmente con el Ministerio de Hacienda. Fueron días de trabajo permanente día y noche para lograr construir esta primera APP en el país. “Esta es la APP 1 del 2013 y esto nos permitió un contrato que tiene las siguientes ventajas: el riesgo constructivo es de parte del contratista, eso quiere decir que el contratista tiene que hacer toda la obra, tiene que invertir 400 millones de dólares en las obras y solo cuando estén terminadas y funcionando Cormagdalena le paga a ese contratista, a lo largo de 13 años y medio, que es la duración del contrato.

Esto es muy importante para el país porque evita que se puedan estar generando sobrecostos por obras que fueron mal diseñadas, porque el diseño, la obra y su ejecución son de responsabilidad exclusiva del contratista. Esa fue la razón por la cual fuimos muy exigentes en las condiciones de capacidad técnica y financiera de los precalificados para que pudieran participar solamente aquellos que tuvieran la capacidad técnica y financiera de asumir este reto”, comenta el director de Cormagdalena sobre el esfuerzo institucional por hacer este proyecto una realidad.

De acuerdo con las obras de mantenimiento, las obras de dragado se inician a partir del sexto mes del acta de inicio del contrato que se debe haceren diciembre de este año, es decir, que las actividades de mantenimiento se inician en junio del próximo año y en diciembre del año 2015 ya deben estar los indicadores definitivos del trayecto Barrancabermeja – Barranquilla. Eso quiere decir que debe cumplir con las condiciones contractuales de profundidad, de ancho de canal y de radio de curvatura, que permitan que durante todo el año, tanto de día como de noche, puedan movilizarse convoyes de 7.200 toneladas como mínimo, que es el equivalente aproximado a 240 tractomulas.

De manera simultánea, el contratista debe adelantar el dragado desde Barrancabermeja hasta Puerto Salgar, pero en este tramo con condicionese indicadores provisionales. Desde Barranca hasta Puerto Berrio la profundidad que está contratada, que tiene que cumplirse en un periodo de plazo mayor, no será de 7 pies (dos metros con 10) como es desde Barranca – Barranquilla, sino de 6 pies (2 metros).

Eso qué significa, que la carga ya no podrá ser de convoyes de 7.200 toneladas sino de un poco menos, porque la profundidad no se alcanza a cumplir por solo dragado. De Puerto Berrío a Puerto Salgar será una profundidad de 4 pies y medio. Las obras de encauzamiento, que son las que se ejecutan desde Barrancabermeja hasta Puerto Salgar (256 km), se hacen en un plazo de 5 años contados a partir del acta de inicio (a partir de diciembre de este año). Al cabo de los 5 años ya tendremos un río desde Puerto Salgar hasta Barranquilla con las mismas condiciones de profundidad, es decir, con la misma capacidad para movilizar convoyes de 7.200 toneladas a lo largo de todo el trayecto.

Sobre este proceso de ejecución de obras, Augusto García, director de Cormagdalena, destaca que “lo más importante es que la etapa más larga, la más extensa, el trabajo más completo, que es el de Barrancabermeja – Barranquilla se completa en un año. Esto para efectos de infraestructura es muy importante, porque las obras viales siempre tienen una duración de 5, 6 ó 7 años o más, éste, en cambio, en un solo año ya está listo”.

Las obras de ingeniería que se van a adelantar entre Puerto Salgar y Barrancabermeja son obras de encauzamiento, que fundamentalmente soncolocaciones de roca como trincheras en las orillas erosionables, que buscan evitar que el río se desplace más allá de su cauce actual, se mantenga en el cauce por medio de la construcción de diques sumergidos para que el río no se abra por diferentes brazos en épocas de verano, sino que se mantenga en un solo brazo y la velocidad de ese caudal provoque su propio dragado y por eso se puedan lograr profundidades de 7 pies en ese trayecto.

Siempre habrá navegabilidad
Aunque el objetivo es tener un río navegable durante los 12 meses del año, también están previstas las condiciones climáticas en época de invierno cuando lo que puede suceder es que el río se desborde, situación que no será responsabilidad del contratista, pues es la
condición propia del afluente.

Entonces, en esa época habrá menos necesidad de dragado porque el río tiene unos niveles más altos, pero cuando exista un verano como el que tenemos en estos momentos, el contratista tiene un nivel de referencia a lo largo de todo el río con base en una miras que están colocadas a lo largo del Magdalena que se tienen que cumplir, si se baja mucho más habrá que hacerle mayor mantenimiento al río y por lo tanto podrá haber siempre carga.

Es posible que en épocas de extremo verano pueda haber restricciones en la cantidad de carga movilizada, puede que en un momento -como sucede en cualquier río del mundo- no se puedan movilizar las 7.200 toneladas y haya que movilizar tal vez un poco menos, pero siempre habrá tránsito de carga por el río Magdalena.

“Sentimos que nuestra acción sobre la recuperación del río Magdalena ya está dando sus frutos, pero con la esperanza de que Colombia entienda las grandesbondades de este río. Y nuestra confianza de que hemos cumplido con el país y con la misión que nos encomendaron de haber logrado que este proyecto sea una realidad. Hasta hace muy poco tiempo muy poca gente pensaba que el proyecto del río Magdalena iba a ser posible y lo hemos logrado y por eso estamos muy satisfechos”, concluyó Augusto García, el actual director de Cormagdalena que lideró el proyecto de volver a ser navegable la principal arteria fluvial de Colombia.

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